<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="../assets/xml/rss.xsl" media="all"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><title>el blog de cHagHi (Publicaciones sobre campo de hielo sur)</title><link>https://chaghi.com.ar/</link><description></description><atom:link href="https://chaghi.com.ar/tags/campo-de-hielo-sur.xml" type="application/rss+xml" rel="self"></atom:link><language>es</language><lastBuildDate>Thu, 13 Jul 2017 23:53:04 GMT</lastBuildDate><generator>Nikola (getnikola.com)</generator><docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs><item><title>La vuelta a los Hielos</title><link>https://chaghi.com.ar/blog/la-vuelta-a-los-hielos/</link><dc:creator>cHagHi</dc:creator><description>&lt;div&gt;&lt;p&gt;Como comentaba el otro día al escribir sobre &lt;a class="reference external" href="https://chaghi.com.ar/blog/el-chalten"&gt;El Chaltén&lt;/a&gt;, cuando
visité ese pueblo alrededor del año 2000 escuché hablar sobre la vuelta
a los Hielos Continentales. Y a partir de ahí, quedó guardado en mi
cabeza el tema como una de esas cosas onda "uh... algún día me gustaría
hacer eso..."&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algún día.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El día llegó medio de repente, en gran parte gracias a Pau y Charly, que
por diversos motivos se pusieron las pilas para concretarlo este año, y
me terminaron subiendo al barco. Mucha resistencia la verdad no ofrecí
;-)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De paso, Pau y Charly me demostraron (sin querer), como varias otras
personas en diferentes contextos/oportunidades, que para concretar
algunos sueños o proyectos solo hay que... bueno, concretarlos.
Esperarlos no suele ser un buen plan (¡ey! ¿hay algún psicólogo en la
sala, por favor?). Creo que va siendo hora de que tome nota de esto.
Posta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Decía, el día llegó medio de repente. Un día estaba discutiendo y
analizando propuestas, otro día estaba charlando sobre el equipo
necesario, otro día estaba comprando pasaje de avión, otro estaba
tomando una cerveza en Antares para conocer a Osvaldo y a José (dos
integrantes más del grupo), una mañana estaba caminando con la mochi
cargada en la Reserva de Costanera Sur para entrenar y charlar un rato
con Pau, Charly y José... y un día estaba subiéndome a un vuelo de
Aerolíneas Argentinas con destino a El Calafate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y una mañana nublada de enero, después de pasar un par de días hermosos
en El Chaltén, arrancó la travesía.&lt;/p&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-i-el-chalten-piedra-del-fraile-la-playita"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa I: El Chaltén - Piedra del Fraile - La Playita&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Primer día, muchas expectativas, algo de nervios, y más que nada, la
incertidumbre del clima. El tiempo se venía pudriendo, y el pronóstico
no era muy alentador. En El Chaltén estaba haciendo un calor atípico
desde hacía muchos días, y los ríos estaban con mucha agua. Y la
pregunta del millón era... ¿vamos a poder vadear el río Pollone?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741782727/"&gt;&lt;img alt="Piedra del Fraile" src="https://farm8.staticflickr.com/7021/6741782727_311bb0699d_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fuimos en vehículo hasta el puente sobre el río Eléctrico, y de ahí
arrancamos un trekking tranquilo por un lindo bosquesito, bajo un cielo
nublado, sin viento, y con llovizna de a ratos. Almorzamos en Piedra del
Fraile, que nos regaló un poco de sol, y continuamos nuestra marcha para
encarar al bendito río Pollone.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y sí, el río tenía mucha agua. Diego y el Boti (nuestros guías) tardaron
un buen rato en encontrar un paso más o menos potable, y de todas
maneras hubo que poner una cuerda para cruzar un poco más seguros. Este
vadeo fue el hito del día, y me quedará grabado para siempre lo fría, lo
&lt;em&gt;terriblemente fría&lt;/em&gt; que estaba el agua, al punto de que dolían los pies
a los pocos segundos de tenerlos sumergidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741812021/"&gt;&lt;img alt="Arroyo Pollone" src="https://farm8.staticflickr.com/7145/6741812021_97d4277290.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-ii-la-playita-paso-marconi-refugio-gorra-blanca"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa II: La Playita - Paso Marconi - Refugio Gorra Blanca&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741855669/"&gt;&lt;img alt="¡Poné una soga!" src="https://farm8.staticflickr.com/7014/6741855669_de6b8b8af1_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Día D. El Paso Marconi era nuestra puerta de entrada al Campo de Hielo.
El clima seguía bastante dudoso. Fue un trekking más o menos tranquilo
hasta que entramos a caminar por entre las piedras en la morrena del
Glaciar Marconi. El glaciar ha retrocedido mucho en los últimos años, y
hay que entrar a trepar por entre las rocas. Una vez más hubo que
recurrir a las cuerdas, la cosa estaba resbaladiza (¡como pule la piedra
el hielo!), pero seguimos adelante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741859289/"&gt;&lt;img alt="Seracs" src="https://farm8.staticflickr.com/7151/6741859289_bae0e9285c_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El tiempo empezó a pudrirse un poco más arriba, bajaron las nubes,
refrescó, apareció el viento, se largo una nevizca, y después el viento
empezó a soplar más fuerte. A esta altura ya estábamos caminando por el
hielo, encordados y con raquetas. Y cuando estábamos en el tramo más
complicado, una zona en la que hay que ir sorteando grietas
continuamente, el tiempo se pudrió del todo. Sinceramente no se cuanto
tiempo caminamos en esas condiciones, pero a mi se me hizo mucho. El
viento soplaba con todo, había muy poca visibilidad, fue un rato de
bastante estrés y bastante tensión. Pero poco a poco el terreno fue
mejorando, el viento fue calmando, y de pronto...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741861721/"&gt;&lt;img alt="Nubes en la nieve" src="https://farm8.staticflickr.com/7151/6741861721_b0e94d1352.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;... la nada. De pronto caí en la cuenta que estaba pisando un manto de
nieve, que el viento había calmado, que en el horizonte el sol se
filtraba por entre las nubes, que se mezclaba la nieve con la cordillera
y con el cielo, que estaba en una inmensidad blanca y silenciosa. Estaba
caminando en el campo de hielo. Estaba fascinado. Emocionado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De aquí en más el camino hasta el refugio, que se veía lejos en el
horizonte, era bastante simple. Pero ya estábamos cansados, y parecía
que el refugio se burlaba de nosotros y se alejaba un poco más a cada
paso que dábamos. Posta. No llegábamos nunca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta que llegamos.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-iii-refugio-gorra-blanca-circo-de-los-altares"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa III: Refugio Gorra Blanca - Circo de los Altares&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741895151/"&gt;&lt;img alt="Refugio Gorra Blanca" src="https://farm8.staticflickr.com/7006/6741895151_8a5df803bf_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El refu nos albergó en total dos noches. El día siguiente a nuestra
llegada fue de descanso, mateada, charlas y partidas de truco,
salpicadas por algunos mínimos paseitos por los alrededores para sacar
fotos y contemplar el maravilloso paisaje. Uno de los planes originales
para ese día era intentar el ascenso al cerro Gorra Blanca, pero quedó
descartado porque el tiempo no estaba bueno, y Diego consideró además
que no nos habíamos desenvuelto suficientemente bien caminando con
grampones en el Marconi... la verdad, creo que nadie lo lamentó
demasiado. El descanso era necesario, y si bien la vista del campo de
hielo desde la cumbre del Gorra Blanca debe ser alucinante, lo cierto es
que ese día el cerro estaba completamente tapado de nubes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741909625/"&gt;&lt;img alt="Hacia el Circo de los Altares" src="https://farm8.staticflickr.com/7169/6741909625_7243be2998_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al otro día, arrancamos hacia nuestro próximo destino, el Circo de los
Altares. El tiempo estaba mejorando, y según el pronóstico actualizado
que nos habían pasado (¡qué buen invento el teléfono satelital!), sería
el mejor día de la semana. Que fuera el mejor no significaba que fuera
bueno, pero... era lo que había.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue otro día de marcha tranquila por el campo de hielo, esquivando
alguna que otra grieta. De a poco fue despejando, aunque no del todo, y
el viento no apareció.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y llegamos al Circo de los Altares, algo que para mi era &lt;em&gt;el&lt;/em&gt; hito de la
travesía. Y sin embargo... de entrada no me enamoró. No se si fue por la
cantidad de fotos que ya había visto, si fue porque lo encontré
parcialmente tapado, si fue el cansancio o la suma de todo, pero de
alguna manera, el impacto no fue el que yo esperaba. No me
malinterpreten: es impresionante, es imponente, es hermoso... pero yo
esperaba más. Expectativas, supongo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741978557/"&gt;&lt;img alt="Armando las carpas" src="https://farm8.staticflickr.com/7147/6741978557_fb5b5af7ab_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El armado del campamento fue muy divertido, y llevó dos horas. Dos
largas horas, para construir el muro de hielo, y armar las carpas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El atardecer tuvo más magia, estaba un poquito más despejado, había arco
iris por todos lados, me deleité con nubes locas, loquísimas, y raros
reflejos del sol. De a poquito el Circo de los Altares me iba diciendo
"¿ves pedazo de pelotudo que este lugar que decís que no cumplió tus
expectativas es maravilloso?"&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6741994893/"&gt;&lt;img alt="Nubes mágicas" src="https://farm8.staticflickr.com/7141/6741994893_e6d0d23f5a.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-iv-circo-de-los-altares-laguna-ferrari-refugio-paso-del-viento"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa IV: Circo de los Altares - Laguna Ferrari - Refugio Paso del Viento&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El tiempo empezaba a portarse bien del todo. Se fue despejando. Y ver
aparecer el sol por atrás del Torre fue muy especial. Finalmente estaba
conectándome con el lugar, justo cuando teníamos que dejarlo. Ufa.
Hubiera estado genial pasar un día más en el Circo de los Altares, pero
había un programa a seguir. No se puede todo en la vida...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6736730187/"&gt;&lt;img alt="Circo de los Altares" src="https://farm8.staticflickr.com/7161/6736730187_595e3a6cd4.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La jornada hasta el refugio Paso del Viento fue muy larga. Arrancó
tranqui, muy similar al día anterior, caminando por el campo de hielo,
hasta que nos "bajamos" al costadito del glaciar Viedma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cosa se fue poniendo más áspera caminando por la morrena del glaciar,
porque el terreno está muy erosionado. Típico pasaje con mucha piedra
grande en la que no hay un camino marcado, sino que hay que buscar por
donde pasar a cada paso. Y el viento de a ratos demostró que no por nada
estábamos en las cercanías de Paso del Viento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6742145577/"&gt;&lt;img alt="Refugio Paso del Viento" src="https://farm8.staticflickr.com/7163/6742145577_4e733b084b_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Poco a poco fuimos saliendo del terreno complicado, el viento se fue a
dormir, pasamos por la laguna Ferrari, y finalmente, después de un total
de diez horas de larga, larguísima marcha, llegamos al refugio Paso del
Viento.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-v-refugio-paso-del-viento-paso-del-viento-laguna-toro"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa V: Refugio Paso del Viento - Paso del Viento - Laguna Toro&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6742188537/"&gt;&lt;img alt="Mate" src="https://farm8.staticflickr.com/7159/6742188537_b90f076009_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegar al refu fue una bendición. Muchos aprovechamos los últimos
rayitos de sol para un baño polaco en la laguna y todo. Fue reparador.
El día siguiente era libre, y nos quedamos en el refu, tomando sol,
secando algunas cosas, mateando, jugando al truco, disfrutando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta que volvió a aparecer la preocupación por el vadeo de un río, esta
vez, el río Toro (o Túnel, como más te guste). Nos enteramos que la
gente que venía desde Laguna Toro para hacer el circuito del Huemul, por
ejemplo, o se volvía, o terminaba cruzando muy de madrugada, cuando la
temperatura es más baja y el río viene con menor caudal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La gente que nos iba a traer el morfi para los días siguientes no pudo
cruzar el día de nuestra llegada al refu, y se volvió para hacer un
nuevo intento a la madrugada. Finalmente pudieron cruzar, con el agua a
la cintura y mucha dificultad, y llegar hasta el refugio (¡genia
Marreika!).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al día siguiente nos tocaría a nosotros...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6742254445/"&gt;&lt;img alt="Paso del Viento" src="https://farm8.staticflickr.com/7027/6742254445_1c86f5f7e7_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Salimos temprano para Paso del Viento, donde almorzamos. El día estaba
espectacular, el viento... bien gracias (¿dónde estaba el viento de Paso
del Viento?). Estuvimos un buen rato disfrutando del panorama, y luego
partimos hacia el río, a ver que nos deparaba el destino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Era más de mediodía, y el sol estaba fuertísimo, y había estado igual el
dia anterior, así que el río venía con todo. Después de sopesar un poco
las alternativas, los guías decidieron cruzar por la tirolesa. Vos
dirás, "¡avisá! ¿había una tirolesa? ¿por qué tanto lío entonces?".
Bueno, uno de los cables de la tirolesa tiene un anclaje salido. Y
varios hilos de acero cortados. No es la tirolesa más confiable,
digamos. Y está en un cañadón bastante profundo y caudaloso. No sería
divertido caerse justo ahí...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6742304839/"&gt;&lt;img alt="Tirolesa sobre el río Túnel" src="https://farm8.staticflickr.com/7015/6742304839_79bf1ff71b_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, y a pesar de todas las advertencias, había mucha gente
cruzando. De todas maneras, Diego, el Boti y Cristian se ocuparon de
reforzar con cuerdas el asunto, y de hacernos cruzar asegurados, para
minimizar las probabilidades de que ocurriera algo feo. Desde afuera,
tal vez por la inexperiencia en tirolesas y la incapacidad de evaluar
correctamente el riesgo, debo decir que a mi me resultó más divertido
cruzar haciendo tirolesa que intentar un vadeo metiendo las patas en el
agua helada y correntosa...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Superado el cruce del río Toro, después de un rato más de trekking sin
novedades llegamos a nuestro último campamento.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="etapa-vi-laguna-toro-el-chalten"&gt;
&lt;h3&gt;Etapa VI: Laguna Toro - El Chaltén&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Último día. Sería una jornada tranquila, aunque relativamente larga. Y
el hito del día, por así decirlo, era la subidita que arrancaba al
ratito nomás de salir de Laguna Toro. Tranquila, pero constante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/6742401723/"&gt;&lt;img alt="Lago Viedma" src="https://farm8.staticflickr.com/7160/6742401723_82cc259a0c_m.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El premio fue llegar a un hermoso prado en donde almorzamos, otra vez
bajo un sol espectacular, con vista por un lado hacia el lago Viedma,
por otro hacia el Fitz Roy y el Torre, y por otro hacia el cordón
Moreno. Sobraban los tábanos, eso sí.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ahí empalmamos con el camino de trekking que va a la Loma del Pliegue
Tumbado, directo hacia El Chaltén, sin paradas intermedias, siempre con
espectaculares vistas del Fitz a nuestras espaldas.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="section" id="y-fin"&gt;
&lt;h3&gt;Y fin&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Fue una travesía muy especial, en muchos sentidos. Primero, porque fue
un sueño concretado, y porque es impresionante. El campo de hielo es
impresionante, el Circo de los Altares es impresionante (sí sí, tuvimos
nuestros problemitas en un primer momento, pero los superamos).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero también porque tiene muchos condimentos: bosque, pradera, hielo,
nieve, grietas, morrenas, lagunas, arroyos, ríos, piedra, acarreo,
refugios, campamento, campamento en hielo, pasos de altura, glaciares,
caminatas con grampones, con raquetas, encordadas, sol, viento, frío,
calor, nubes, ¿qué más querés? Ah, sí, ¡tirolesa!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde lo técnico sentí que fue un desafío, y estuvo en dificultad un
escaloncito más arriba de las cosas que había hecho hasta ahora. Las
jornadas de marcha eran largas, y a muy buen ritmo. La mochi fue siempre
pesada, especialmente los primeros días. Los grampones son un dolor de
huevos, ahí me falta experiencia. Fue mi primera vez caminando con
raquetas, pero encontré que caminar con raquetas es casi natural (hasta
que intentás ir para atrás y terminás de culo en el piso). Fue mi
primera vez caminando encordado, y eso resultó toda una experiencia,
porque te impone sí o sí un ritmo, hay que ir todo el tiempo prestando
atención para no pisar las cuerdas, porque en cierta manera es más
"solitario" (que paradoja que caminar atado a otros sea más solitario,
¿no?), y me encontré bastante más conectado con el entorno que si uno va
suelto, charlando, moviéndose de acá para allá, haciendo la suya. Nunca
había armado una carpa directamente en el hielo, ni construído un muro
de hielo. Nunca les había sacado tanto el jugo a los bastones de
trekking.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;También fue una oportunidad para poner en práctica toda la experiencia
acumulada, y cada travesía previa, cada campamento, cada ascenso, cada
subida, cada bajada, cada vadeo, cada salida a correr, cada sábado a la
mañana entrenando en Palermo, cada paso que fui dando todos estos años
de trekking y montaña, sumó.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y pensé mucho en mucha gente con la que caminé y me enseñó a caminar. No
se muy bien por qué, fue un viaje bastante introspectivo también. Tuvo
su faceta de "círculo que se cierra", de haberle encontrado un propósito
o un destino a vivencias previas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue una experiencia impactante, emocionante, inolvidable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todas las fotos, acá: &lt;a class="reference external" href="https://www.flickr.com/photos/chaghi/sets/72157628982393419/"&gt;Hielos Continentales 2012&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><category>campo de hielo sur</category><category>circo de los altares</category><category>el chaltén</category><category>gorra blanca</category><category>hielos continentales</category><category>paso del viento</category><category>paso marconi</category><category>patagonia</category><category>trekking</category><category>Viajes</category><guid>https://chaghi.com.ar/blog/la-vuelta-a-los-hielos/</guid><pubDate>Fri, 27 Jan 2012 11:15:50 GMT</pubDate></item></channel></rss>